POV NINA
Lo único que escuchaba eran las voces de los paramédicos y el pitido constante de las máquinas.
Todo sonaba lejano. Distorsionado.
Como si estuviera debajo del agua y las voces llegaran hasta mí desde un lugar al que ya no podía alcanzar.
—¡Se está descompensando!
—¡Mantengan la presión!
—¡Necesitamos preparar el quirófano!
Intentaba abrir los ojos, pero mis párpados pesaban demasiado.
Sentía un dolor profundo en el costado.
Era una punzada intensa que parecía atravesarme por dentro cad