POV Nina
Estaba ahí, en aquella habitación blanca y silenciosa, mirando fijamente el techo mientras intentaba convencerme de que todo aquello era real.
Solo quería ver a mi hijo.
Eso era lo único que podía pensar.
Desde que había despertado, una sensación de vacío me oprimía el pecho. No sabía cuánto tiempo llevaba allí. Las horas parecían confundirse unas con otras, y cada vez que escuchaba pasos en el pasillo, mi corazón se aceleraba esperando que alguien entrara para decirme que podía verlo.