POV Nina
El juez finalmente llegó al punto sin retorno, y aun así mi corazón seguía latiendo como si se negara a aceptar lo inevitable.
Cada palabra pronunciada dentro de aquella sala parecía más pesada que la anterior. El aire estaba cargado, denso, como si el mismo espacio supiera que algo se estaba rompiendo sin posibilidad de reparación.
Me obligué a sonreír.
No porque estuviera feliz.
Sino porque si no lo hacía, iba a llorar frente a todos.
Y eso no me lo podía permitir.
El juez miró los do