POV Augusto.
Llegué al hospital con la sensación de que algo no encajaba.
El aire del pasillo era frío, demasiado limpio, demasiado clínico para lo que mi mente estaba imaginando. No sabía exactamente qué había pasado, pero la urgencia en la voz que recibí por teléfono no me dejó otra opción.
Y entonces lo vi. Damiano.
Estaba de pie cerca de una de las puertas de emergencia, con el cuerpo tenso, la mirada fija, como si todavía estuviera procesando algo que acababa de ocurrir.
Alzó la vista en cu