POV Lanya
Subí al auto con el corazón todavía acelerado y, sin poder contenerlo más, le conté todo.
Las palabras salían de mi boca desordenadas, como si hubieran estado atrapadas demasiado tiempo dentro de mí. Él no me interrumpió en ningún momento. Solo escuchó. Su mirada se mantenía fija en la carretera, pero su mano buscó la mía y la sostuvo con firmeza, como si necesitara anclarme a la realidad mientras yo me desmoronaba por dentro.
Cuando terminé, hubo un silencio breve, pesado, de esos que