POV Nina
El día del juicio llegó más rápido de lo que imaginaba.
Cuando entré al tribunal, sentí un nudo en el estómago. Nunca pensé que mi historia terminaría llevándome a un lugar como ese. Durante mucho tiempo creí que el miedo y el dolor serían parte de mi vida para siempre, que Aurora encontraría una forma de salirse con la suya una vez más y que Pedro seguiría protegiéndola.
Pero aquel día todo fue diferente.
Me senté junto a Augusto y, casi por instinto, entrelacé mis dedos con los suyos.