Capítulo 020. Habitación matrimonial.
Cómo había oscurecido y salido el sol había llegado otro día sobre la ciudad de Mannheim y en una gran hacienda rodeada de frondosos árboles y lagos en Rheinau. En el gran balcón comedor recibiendo los primeros rayos del sol una mujer de unos cincuenta años de cabello castaño oscuro con luces rubios y ojos verdes en un vestido de telas estilo oriental humedece sus labios color rosa con una taza de café y en su mano un cigarro sostenido por una hermosa y elegante boquilla dorada.
—Madre buen día