La noche de la fiesta de compromiso había llegado. El lujoso salón del hotel resplandecía con la elegancia de los invitados y la música de la orquesta flotaba en el aire. Alessandro, impecablemente vestido con un traje negro a medida, recibía a los invitados con una sonrisa ensayada mientras su prometida, ataviada en un vestido de seda, saludaba a los recién llegados con entusiasmo.
A pesar de los brillantes adornos y el bullicio de la celebración, la mente de Alessandro se encontraba en otra p