El ambiente en el apartamento de Astrid era una mezcla de tensión y un extraño alivio. Daniel mantenía el silencio, aunque su mente estaba llena de pensamientos contradictorios.
Miraba a Astrid, tratando de descifrar lo que ella pensaba sobre todo lo que estaba ocurriendo. Su corazón latía con fuerza mientras reflexionaba.
“Espero que no vaya a poner objeciones para estar conmigo por el hecho de ser hermana de mi anterior crush,” pensó, torciendo un poco la boca con una mueca.
Astrid notó