—¡Imposible! Si fuera mi hijo, la misma Valentina me lo hubiese dicho, si tuviéramos un hijo, cuando todo aquello pasó, lo del divorcio, ella lo hubiese usado para no divorciarnos, peor en cambio se fue, huyó de mi lado, así que está claro que ese niño es de su nuevo amor, el tal Esteban.
—Ella no huyó de tu lado, no cuando tu la echaste, tío, te haces muchas películas en la cabeza, pero olvidas la verdad.
Al día siguiente, Valentina se levantó temprano, alimentó a su pequeño hijo, y luego lo