Meredith fue a su alcoba, la fiesta continuaba abajo, pero ella sentía que su mente era un caos, se sentó en la cama y tocó su vientre, era una sensación tan extraña, las lágrimas cayeron por su rostro y Valentina entró observándola
—¿Qué pasa?
Meredith se levantó y la abrazó con fuerza
—¡Val! Algo horrible —ella la miró asustada, necesitaba saber lo que sea, su mente estaba pensando en los peores escenarios—. Mi hijo no es de Esteban, la prueba de paternidad fue negativa, esté bebé es de Al