40. Intentarlo de nuevo
— ¿No iremos al hospital? — preguntó Kat después de que el auto negro blindado se detuviera a los pies del edificio en el que Cassio tenía su apartamento.
Piero no respondió, pero abrió la puerta trasera después de asegurarse de que sus hombres peinaran el perímetro y la guio al interior del elevador.
— ¿Por qué estamos aquí? — insistió ella — Cassio fue herido, deberíamos estar de camino al hospital.
— Siga, por favor — contestó el hombre a cambio, cuando las puertas del elevador se abrieron.