39. Herido de bala
La orden de Maurizio no solo se llevó a cabo de forma inmediata, sino que él mismo se trasladó a roma para liderar la afrenta contra los hombres de Francesca. Los hijos de put4 no eran menos malos que los suyos, pero había algo a su favor: no tenía miedo a morir esa tarde, y si ese era el precio por el daño causado, entonces lo pagaría.
Solo esperaba que algún día Clara y su hijo lo perdonaran, aunque no lo mereciera.
Durante el trayecto, se mantuvo en constante comunicación con su hombre de en