Mundo ficciónIniciar sesiónPara Áster, recibir un espacio en esa casa era como un regalo divino. Nunca se lo habría imaginado. Cada vez que sus ojos recorrían el interior de la cabaña, su corazón se llenaba de una mezcla de gratitud y culpa. Lucía le había permitido quedarse, aunque su presencia seguía siendo una herida abierta en su vida. Mientras tanto, Ferus, completamente ajeno al conflicto emocional que se desarrollaba entre su madre y el hombre lobo, se afer







