Mundo ficciónIniciar sesiónLa habitación donde Áster despertó estaba cálida y acogedora, un contraste absoluto con el frío y la humedad del bosque. El suave crepitar de las llamas en el hogar llenaba el aire con un olor a madera quemada que tranquilizaba, pero al mismo tiempo lo confundía. El calor de la chimenea lo envolvía y, al abrir los ojos con torpeza, notó que Ferus dormía plácidamente sobre su vientre, su pequeña cabeza descansando en







