Diente de león: Novena parte.
Los últimos años de la vida de Áster habían sido como caminar por un campo minado, donde cada paso que daba lo hundía más en la desolación. Todo comenzó en aquel fatídico día de la ceremonia, cuando su vida cambió por completo. El viento soplaba suave, cargado de los olores familiares del bosque, pero su mente estaba nublada por la ansiedad. Se culpaba a sí mismo por no haber aceptado lo que el destino le había marcado: Lucía era su verdadera compañera. Aun así, cegado por su obsesión, eligió p