Capítulo 71 Promesas bajo la nieve
La mañana en Bariloche había amanecido luminosa.
La nieve cubría las montañas como un manto perfecto y el aire era tan frío que cada respiración salía en forma de vapor.
Ofelia se reía.
No era una risa elegante ni contenida.
Era una risa libre.
—¡Lissandro!
—¡No te rías! —protestó él desde unos metros más abajo en la pista.
Pero era imposible no reír.
Los dos estaban intentando esquiar.
Y ninguno de los dos sabía hacerlo.
Ofelia logró avan