Capítulo 68 Sombras en medio del vals
En una de las mesas laterales del salón, Ernesto observaba todo con una atención que no parecía la de un simple invitado.
A su lado, su esposa sostenía el teléfono discretamente entre las manos.
—¿Estás grabando? —preguntó Ernesto en voz baja.
Ella asintió.
—Video llamada.
En la pantalla del celular, del otro lado, se veía el atelier en São Paulo.
Una sala amplia, llena de telas, maniquíes y modelos preparándose para una prueba.
La diseñadora