Capítulo 145 Cuando el orgullo se baja
El Atelier estaba distinto a lo de siempre esa tarde.
Risas cruzadas entre mesas, telas volando de una mano a otra, Alessandra girando con un retazo como si fuera un vestido de gala y Diana persiguiéndola para que no se pinche con los alfileres.
—¡Princesa, vení acá que te podés pinchar! —le dijo, medio riéndose, medio en serio.
La niña escapó igual, con esa risa que desarma a todo el grupo, liviana, contagiosa, llenando cada rincón del lugar.
Jul