Capítulo 140 Lo que no puedo decirte
Ofelia se inclinó sobre la cama.
Alessandra dormía tranquila, con el chupete apenas entre los labios y el cabello rubio desordenado sobre la almohada.
—Mi amor… —susurró, acariciándole la mejilla—. Despertate, vamos a comer.
La niña se movió y frunció la nariz.
Abrió los ojos de a poco, todavía perdida en ese sueño profundo que recién empezaba a soltarla.
Ofelia sonrió.
—Eso… vamos… que mami te trajo algo rico.
La ayudó a incorporarse con cuid