Capítulo 144 Volver a abrir la puerta
El Atelier estaba lleno de luz esa tarde.
Las telas caían en cascadas desde los maniquíes, algunas ya cortadas, otras marcadas con tiza. El sonido de una máquina al fondo marcaba un ritmo constante, tranquilo, como si todo siguiera en su lugar… aunque nada lo estuviera del todo.
Julieta estaba sentada cerca del ventanal, con Alessandra en su regazo. Después de la videollamada había quedado un poco distinta, más callada, como si algo le hubiera quedado dan