CAPÍTULO 257 El lugar de Franco
El bautismo empezó a organizarse un martes, entre una mamadera tibia, una lista de invitados y Diana Almeida mandando mensajes de voz de tres minutos para preguntar si las flores blancas podían darle alergia a Dahiana.
Ofelia escuchó el audio sentada en el sillón de la sala, con Lorenzo dormido sobre su pecho. Lissandro estaba a su lado, revisando una lista en la tablet, aunque cada dos minutos bajaba la mirada al bebé para asegurarse de que respiraba.
—Dian