CAPÍTULO 252 Terminó perfecta
Adentro, Ofelia gritó una vez más.
Fue de fuerza.
De cuerpo abierto a la vida.
De mujer cruzando el dolor para que llegara su hijo.
—Ya viene —dijo Gianni—. Ofelia, una vez más.
Lissandro sintió que el corazón se le detenía.
—Amor, una vez más.
Ella negó con la cabeza, llorando.
—No puedo.
—Sí podés. Lorenzo está llegando. Ya corono.
El nombre la atravesó.
Lorenzo.
El nombre de su padre.
Su hijo
El nombre que se le había escapado en una habitación de