CAPÍTULO 245 Cuando las pruebas hablan
PARTE 2 — El padre que no vino a quitar, sino a defender
En el juzgado, Franco salió de declarar con las manos frías.
No temblaba por miedo.
Era rabia.
Esa rabia que aparece cuando una persona cree que por fin todo empieza a acomodarse, y entonces el pasado vuelve a golpear la puerta para recordar que todavía no terminó de irse.
Antes había tenido miedo de recordar.
De nombrar lo que había pasado.
De aceptar que su cuerpo no había fallado po