CAPÍTULO 228 Lo que hacía que todo valiera la pena
La mañana llegó despacio.
Por primera vez en muchos días, la casa estaba en calma.
Solo el sonido suave del aire acondicionado.
Y una niña despertando entre las personas que más amaba.
Alessandra abrió los ojos lentamente.
Toda despeinada y abrazada a su muñeca.
Parpadeó varias veces.
Y tardó unos segundos en recordar dónde estaba.
Entonces vio a su mamá dormida a su lado.
Después giró la cabeza.
Y vio a su papá del otro lado.
Los do