198. La hermanita de Dimitry
Ella, por un momento se sintió intimidada, no solo por sus cercanía, sino por la manera en que las estaba viendo, pero enseguida se recompuso fingiendo.
—¿Por qué tendría que evitarte? Estás alucinando, estoy en la piscina, es un área común. Lo que quiere decir que no, no estoy evitándote.
Valerik no sonrió como siempre hacía, incluso su cuerpo musculoso estaba tenso. Ojalá pudiera meterse en su cabeza y saber qué estaba pensando ahora mismo.
Él por su parte estaba tratando de calmar la inqui