Capítulo 39.
SOPHIE
Las horas que pasan parecen ser interminables. A mi alrededor las personas entran y salen de la sala de emergencias, aunque nosotros seguimos en el mismo lugar, esperando noticias que al parecer no van a llegar nunca.
La espalda me duele por la mala posición prolongada, pero este dolor no se compara con el dolor que siento al no saber absolutamente nada de Chris en todo este tiempo.
Tanto yo como su madre, estamos a la espera. Ella no ha abandonado su lugar en ningún momento, ni siquiera