Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl avión, poco a poco se llena y justo cuando la azafata está por cerrar la puerta, Harding y Miley entran al avión, haciendo que los Stewart palidezcan.
— Oh, por Dios. Cariño…— No digas algo. Mira hacia cualquier lado, menos hacia la puerta. Recuerda que estamos distintos. Ellos no van a buscar a una pareja de pelirrojos — le dice su esposo, aunque el nerviosismo lo invada al punto de no atreverse a mirar hacia ese lugar






