La pregunta la hizo tragar en seco, pues todavía estaba afectada por lo que Renato acababa de hacer. No solo la besó de un modo intenso, algo que ella nunca había vivido antes, sino que también la hizo darse cuenta de cuánto aquello había ido demasiado lejos.
Alejándose un poco, intentó recuperar el aliento y organizar sus propios pensamientos. El corazón le latía rápido, no solo por el susto, sino por la confusión que se instalaba dentro de ella.
—Esto no está bien —murmuró, evitando mirarlo p