Un mes…
Ya hacía exactamente un mes desde que había expulsado a Sara de la casa. En ese tiempo, Renato se limitó a quedarse encerrado en el despacho, hundido en el trabajo. Era así como lograba olvidar un poco los problemas. Tantas cosas habían pasado en su vida que empezó a llenarse de tareas solo para no sentirse ocioso.
Pero, cuando llegaba la noche y él volvía al cuarto… el vacío se apoderaba del lugar.
Se sentaba en el balcón y se quedaba mirando la oscuridad allá afuera.
Recordaba la prim