Sara Lemos
Ya hace dos semanas desde que Renato volvió del hospital y, desde entonces, todo entre nosotros cambió. Él se asegura de que durmamos juntos y, durante el día, siempre demuestra cuánto aprecia mi compañía. Paseamos por los alrededores de la casa, conversamos sobre asuntos simples y, sin darnos cuenta, fuimos creando una rutina que antes parecía imposible.
Aún es todo muy nuevo para mí, pero, cuando llega la noche y me acuesto sobre su pecho, el miedo que suele consumirme simplemente