Solo por la pregunta que él hizo, Sara se dio cuenta de que Renato sí había escuchado algo sobre que ella estaba allí con Humberto. Y el hecho de que no hubiera inventado ninguna historia ni mentido ya la aliviaba mucho.
—Sí —declaró.
—Eso tiene todo el sentido —dijo él, más para sí mismo que para ella.
Sara frunció el ceño.
—¿Qué tiene sentido, Renato? —preguntó, curiosa.
—No es nada —respondió él, ignorando la pregunta—. Vamos hasta allí.
Él volvió a moverse, siguiendo por el camino.
Aunque e