Te necesito
Al despertar volvía a ser tarde, mi primera clase ya estaba pasando y yo seguía en la cama de Enzo. Era de lo más cómoda y al abrir los ojos y con la luz ligera que se colaba por las ventanas, vi mejor su habitación. Las dos puertas en la pared, las decoraciones tan oscuras y lo amplia que era. Era casi como el apartamento entero. Empujé la sábana y bajé los pies al suelo, toqué la tarima con la punta de mis dedos y me quité el pelo de la cara. Paseé un poco por su habitación, él no estaba y cam