Me desperté demasiado tarde porque esa cama me abrazaba demasiado bien. Estaba completamente sola y correteé por toda la casa en pijama y descalza. Cuando bajé a la cocina para hacerme un simple café, encontré una nota escrita a mano en el centro de la isla, tuve que trepar para llegar a cogerla y conocía poco la letra de Enzo, todo era digitalizado, pero tenía una letra cursiva y algo chapuza, aún así leí: Si no te arreglas con la cafetera hay café frío en la nevera.
Lo entendí en cuanto me a