Liam Flesher
—Hoy es lunes —dije por enésima vez a Christian.
Pude haberle cortado la llamada, pero por alguna razón no lo hice.
—Ese club siempre está abarrotado, ven, te prometo que te encontrarás con una sorpresa.
Christian había insistido en que fuéramos a un club que me pertenecía. El Élite Slow. No tenía idea de la razón que lo empujaba a invitarme a mi propio club, pero después de todo me había quedado en casa durante todo el fin de semana en un pobre intento de alejarme de la prensa lue