Ver a Liam a la mañana siguiente vestida con el clásico traje de oficina negro se sintió de alguna forma visceral.
Habíamos cruzado una línea la noche del sábado de la que ya no tendríamos retorno. Él no podría volver a ver en mí la simple secretaria a la que estaba acostumbrado, estaba segura de que su mente lo llevaba a imaginarme con el revelador vestido una y otra vez. Y lo confirmé cuando sus ojos se detuvieron en mí más de lo normal cada vez que ingresaba en su oficina.
Al medio día tendr