Harper había dejado instrucciones claras al conserje: que la llamara en cuanto viera a Brake, sin importar la hora. El conserje no hizo preguntas, aunque le pareció extraño que Harper no esperara una llamada de Brake directamente.
En el contestador de Harper solo había dos llamadas perdidas, ambas desde Paraguay. Mark. Harper había roto todo contacto con su pasado en Asunción: sus antiguos compañeros de trabajo, los amigos de Mark que la conocían como Crom. Mark no aceptaba su rechazo, ni su de