Brake surgió detrás de ella de repente soltando un gruñido cuando vio la herida sangrante en su mano.
—No es para tanto—Harper trató de restarle importancia, pero él le agarró la mano y la sostuvo bajo el agua.
Cuando el pequeño corte quedó bien limpio, el CEO tomó un pedazo de papel de cocina y envolvió su dedo con él.
—Hay que presionarla un poco—dijo, quieto frente a ella con el pedazo de papel de cocina apretado contra su palma.
La inesperada aparición de Mark la había dejado tan nerviosa q