—Estás muy equivocada —afirmó Brake con voz firme—. Nellie y yo nunca tuvimos nada serio, solo fue un juego de adolescentes ilusos. Le deseo lo mejor, pero no tengo ningún interés en volver a verla.
Dicho esto, dio un paso hacia Harper, acortando la distancia entre ellos. Ella sintió una oleada de calor que le subió por el cuello hasta las mejillas. Su perfume invadió sus sentidos, haciéndola olvidar por un momento dónde estaban.
—Así que tendrás que buscar otra excusa para impedirme entrar en