Harper se sentía como si viviera en un sueño. O más bien, en una pesadilla. Después de todo lo que había pasado con Mark, ya no sabía qué era real y qué no. ¿Podía confiar en sus propios sentimientos? ¿Podía distinguir la verdad de la mentira? ¿Podría volver a ser feliz algún día?
Había dormido casi un día entero, con Nellie entrando de vez en cuando a ver cómo estaba. Al fin se levantó y fue al baño. Se miró al espejo y se asustó de su aspecto. Tenía un ojo morado, la mandíbula hinchada y el c