"Siempre, cariño". Susurra, colocando sus dedos finos debajo de mi barbilla e inclinando mi cabeza hacia arriba para rozar mis labios con un beso que me estremece. Gimo y separo los labios para que profundice el beso, pero el llanto de Alaia desde el vigilabebés nos interrumpe. Nos apartamos y Cole se ríe sacudiendo la cabeza.
"Su puntualidad es impecable, como siempre". Se queja, viéndome separarme de él para ir a ver cómo está. Le devuelvo la mirada cuando llego a las escaleras y sonríe sensu