“Aimee”, le respondo sosteniendo su mirada con firmeza hasta que aparta la vista. Asiento con la cabeza y le sonrío a Jo, que me saluda con la mano. Jo es encantadora; es mucho más relajada que Aimee. Aunque me alegro de que tenga amigas leales que la quieren y se preocupan por ella lo suficiente como para protegerla.
Caminamos y probamos platos de diferentes carros. “Oh cariño mira, ¿puedes ganar uno de esos osos tan bonitos para mi?”, pregunta Sophie, rodeando mi brazo con su mano, aferrándo