MATRIMONIO INESPERADO. Capítulo 18.
Hudson se puso el pantalón a toda prisa, juntó las prendas en el suelo, y se puso un zapato que fue lo único que pudo hacer en el tiempo que Grecia le dió antes de llegar a la puerta.
Unos pocos segundos para que la pelinegra dejara a la vista al hombre de altura resaltable que clavó los ojos en él. En lugar de sentir la molestia que nació desde el momento en que Grecia le dijo quien estaba en ese sitio le dio pena ajena al ver a Hudson con un aspecto como el que tenía.
__ Sigo preguntando ¿e