MATRIMONIO INESPERADO. Capítulo 17.
La vergüenza embargó a Grecia cuando salió de la habitación donde despertó. Sabía de quién era esa casa, por lo que agradeció conocerlo y no haber cometido una estupidez yendo con alguien más.
La cabeza le dolía demasiado para no querer hacer ruido, pero debía irse de ahí antes de encontrarse con él. Miró a la puerta que esperó no se abriera en el tiempo que le llevaría salir, girando su cuello a tiempo que pegó contra el torso agitado que la hizo rebotar con demasiada fuerza.
El sorpresivo e