Capítulo 62.
Tras soltar un largo suspiro entro en la habitación de la suite, caminando a la cama para sentarme, sujetando suavemente mi abdomen, ya que dolía un poco.
Tras esa visita a las ruinas de lo que alguna vez fue la residencia de William, terminé exhausta y un poco adolorida, agradeciendo poder estar en un lugar cómodo para descansar finalmente. Dejando de lado mi bolso donde tengo todos mis objetos personales, me tumbo en la cama suspirando con suavidad.
—Soy una verdadera idiota —reclamo para mí