Capítulo 61.
Bajándome del coche, veo con más detenimiento esa casa vieja que esta frente a mí.
Es una casa pequeña, de dos plantas, pero debido a que está ubicada entre dos casas un poco más grande, esta casita tiene un espacio muy pequeño para “existir”. Tiene la pintura exterior descascarada y sucia, mientras que las ventanas están rotas, y no hay una puerta de entrada. Solo con un vistazo me doy cuenta de que este sitio ha sido abandonado hace mucho tiempo por sus dueños originales.
—Vamos —dice William