Capítulo 63.
Seguimos besándonos de esa forma tan intensa, la ropa de William desaparece con una abrumante rapidez, al igual que la mía. Creo que los dos estamos tan ansiosos por este momento que ni siquiera lo dudamos, arrancamos las prendas de ropa del otro casi sin pensar, quedando desnudos en la cama sin dejar de besarnos.
—Ya estás tan húmeda… —susurra él complacido, bajando sus dedos a mi sexo.
—Así como tu estas duro, ¿de qué te quejas? —pregunto con una sonrisa.
—No es una queja… Adoro esta versión