Capítulo 42.
Mi corazón late con muchísima fuerza, mientras veo como las personas presentes en la fiesta se acercan a nosotros, y veo como William se pone de rodillas frente a mí, ante lo que solo puedo sonreír como una idiota y sentirme extremadamente avergonzada, mientras la emoción llena todo mi pecho.
—Sé que esto no es lo convencional, y que fallé en mi deber de darte una verdadera fiesta de compromiso, pero es algo que planeo remediar —dice William, tomando mi mano izquierda con delicadeza—. Desde que