Capítulo 43.
Nuestros besos se vuelven cada vez más apasionados, mientras nuestros cuerpos se unen a la perfección en esa cama tan suave.
Sintiendo las manos de Bill acariciando mi cintura y bajando cada vez más, acercándose de forma peligrosa a mis caderas, olvido por completo todo el cansancio que había sentido todo el día, ahora solo puedo concentrarme y pensar en él, lo mucho que había extrañado sintiéndolo hacerme el amor.
—Summer, me encantas… —susurra él de forma ronca por la excitación contra uno de