Capítulo 41.
Abro los ojos cuando William me toca suavemente el hombro, mirando a todos lados algo confundida.
—Tranquila, está todo bien, ya llegamos a nuestro destino —me explica él con su usual amabilidad, sonriéndome suavemente.
Después de tanto estrés y haber pasado tantos días sin poder dormir o comer, al recuperar a Lily caí rendida en los brazos de Morfeo, quedándome dormida en el coche de Lily en medio del camino.
Mirando por las ventanas del coche, veo que estamos en una bonita zona residencial a